PROPUESTA de valor

UN AUTÉNTICO DIFERENCIADOR

Identifica en dónde está tu valor y explótalo al máximo.

Lo más importante no está en lo que es evidente para los ojos, sino en los pequeños detalles

LLevo muchos años oyendo historias de emprendimiento, empezando por la de mis padres, y no sé si es por eso que cada vez que oigo una nueva, se despierta en mí un sentido de pertencia, una conexión con ese principio, esa esencia, que hace que el ser y el hacer de cada empresa sea tan diferente.

Pueden haber muchas similitudes en el exterior, pero cuando indagas con fuerza, siempre hay pequeños detalles que marcan la diferencia; porque cada organización, nueva o antigua, tiene unos componentes únicos que siempre están allí, a veces sólo hay que identificarlos y resaltarlos, y eso es lo que yo hago: indagar, conectar y narrar la propuesta de valor.

¿Por qué es importante definir la propuesta de valor?

Porque ese es el auténtico diferenciador. Se trata de identificar en dónde está el valor de la organización: en el qué hace, el cómo, el por qué, o en todos los anteriores, y explotarlo al máximo, generando una identidad y una esencia clara y transparente, que se refleje en lo que esta hace por sus colaboradores, clientes y aliados.

¿Mi organización existe hace varios años y es claro lo que hacemos,

por qué trabajarle a la propuesta de valor?

Porque esta va mucho más allá del qué hacer. La propuesta de valor son esas particularidades y detalles que hacen que la organización sea única, y cuando se explota esa autenticidad y unicidad, la marca adquiere un nuevo sentido, uno que nadie más puede tener.

Por otro lado me ha pasado muchas veces que me he encuentro con negocios que llevan muchos años y a pesar de tener claro su diferenciador, no saben cómo comunicarlo ni explotarlo, y es por esto que a veces es necesaria una mirada externa, para ver lo que probablemente tu organización no ve pero a otros les interesaría saber.